Obedecer a medias…

Buenos días amados condiscípulos. Ayer vimos la orden que YEHOVÁ dio a Saúl y la razón por la cual daba esa orden, desafortunadamente, no obedecer o hacerlo parcialmente es lo mismo y sobre todo creer la mentira que hemos obedecido, cuando no es cierto.

—¡Pero yo sí obedecí al SEÑOR! —insistió Saúl—. ¡Cumplí la misión que él me encargó! Traje al rey Agag, pero destruí a todos los demás. 21 Entonces mis tropas llevaron lo mejor de las ovejas, de las cabras, del ganado y del botín para sacrificarlos al SEÑOR tu Dios en Gilgal. 1 Sam 15:20-21

Sabemos que desterrar el pecado de raíz de nuestras vidas es una misión muy difícil y a veces nos resulta más fácil cumplir en lo que podemos o nos queda más fácil. Es como el que quiere desterrar la pornografía de su vida y conserva la colección de revistas playboy o peor aun le regala esa colección a un amigo.  Es el fornicario que ya no sale con varias mujeres, pero tiene aun el número celular de esas mujeres y se las presenta a un amigo. Cada uno de nosotros tenemos luchas contra el pecado, luchas que duran y toman tiempo. Lo importante acá es no dar por cumplida la misión ante el SEÑOR, ni pensar como Saúl que hemos obedecido. Lo importante ante una orden del ETERNO es cumplirla y si no podemos, recurrir a EL por su ayuda y consejo para que de su mano nos de la victoria en YESHUA. 

Samuel le recuerda a Saúl en 1 Sam 15 22-23  “Escucha! La obediencia es mejor que el sacrificio, y la sumisión es mejor que ofrecer la grasa de carneros. 23 La rebelión es tan pecaminosa como la hechicería, y la terquedad, tan mala como rendir culto a ídolos.”

ELOHIM nos bendiga y su ESPIRITU nos dé el coraje para combatir las luchas diarias.