Una fe que todo lo puede

Continuando con el verso de ayer, seguí pensando y meditando en que haría yo si el mismísimo Yeshua frente a mi me preguntara

“—¿Qué quieres que haga por ti?” —l Marcos 10:51-NTV

Pensé ayer en eso por largo tiempo. Si Jesús sabe lo que necesitamos, ¿cómo es que yo no lo sé tan fácilmente? ¿Es acaso el mensaje de ayer, sólo para los que viven en oscuridad y no conocen la luz del Señor? ¿Es el mensaje solamente para los ciegos y los que viven en tinieblas? ¿Por qué no soy capaz de contestar rápidamente como lo hizo el ciego Bartimeo?.

Ayer pensé y me dije: Señor quisiera ser sabio, es muy útil para estos tiempos donde hay tanta necedad, desorden e imprudencia. Pensé también en tener paz y vivir tranquilo. Pero me di cuenta después que la paz ya nos la dio el Señor y lo de vivir tranquilo es tan relativo y sobre todo para el buen cristiano que pelea la buena batalla a diario. La verdad la pregunta me dio muchas vueltas en la cabeza y no fueron muchas las cosas que respondían la pregunta.

Volví a leer el verso y descubrí que la respuesta ya estaba escrita y no era necesariamente ver (Si eso también es muy importante, cuando somos ciegos espiritualmente es vital poder, querer ver). Todo el tiempo el ciego había sido yo porque no había leído el verso completo. Me enfoqué solo en la vista del ciego.

Nuevamente Marcos 10:51-52 NTV

—¿Qué quieres que haga por ti? —le preguntó.

—Rabí, quiero ver —respondió el ciego.

52 —Puedes irte —le dijo Jesús—; tu fe te ha sanado.

Descubrí después de varias horas que si el Maestro se me presentara de frente y me hiciera la pregunta le diría – Rabí, quiero que mi fe sea grande y crezca cada día.

El mismo Yeshua en Marcos 9:23 RVR 60 dice “ …Si puedes creer, al que cree todo le es posible” Si nuestra fe es tan fuerte, tan grande, que crece día a día, podremos no sólo decirle que nos deje ver, sino cualquier cosa que le pidamos que haga por nosotros, EL lo hará.