Sin fe el arrepentimiento no produce frutos

“Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento” Mat 3:8 RVR60

Que bueno es cosechar, que bueno es esperar el tiempo de la siega en el otoño y recoger abundantemente. El arrepentimiento en si mismo no es una obra, pero las obras tienen inevitablemente su fruto. En las escrituras el arrepentimiento y la fe van unidas como hermanos gemelos. Arrepentimiento es dar la espalda al pecado y fe es dar la cara a Elohim/Dios. (Mar1:15; Hch 3:19; Hch 20:21) Para mi arrepentimiento es como el espejo retrovisor del carro. Es una referencia que va quedando atrás lentamente para enfocarnos en el vidrio panorámico que es Dios quien nos muestra el camino.

Arrepentimiento por si sólo no puede llevarnos a ningún lado, si no ponemos después nuestra fe en ELohim. Sería el equivalente del carro a manejar sólo mirando los espejos retrovisores.

Los frutos del arrepentimiento empiezan a aparecer cuando empezamos a avanzar y lentamente las imágenes del espejo retrovisor empieza a desaparecer para centrar toda nuestra atención en el único que dijo que es el camino, la verdad y la vida y que sólo por El llegamos al Padre. (Juan 14:6).  Sólo con la fe puesta en Yeshua, podremos cosechar frutos dignos de arrepentimiento.