Fe en lo invisible

¡Amados condiscípulos! A veces la impotencia es un sentimiento que nos puede embargar en estos momentos de pandemia, donde nuestro actuar y nuestras posibilidades se limitan muchas a veces a las cuatro paredes de nuestras casas.


En la alimentación de los 5000 (único hecho registrado en los 4 evangelios) YESHUA les dice a sus discípulos que alimentaran a 5000 , pero sólo había 5 panes y dos pescados. Me imagino la cara de la reacción de impotencia de los apóstoles. ¿Cómo alimentar a toda esa gente, con tan poco? Físicamente era y todavía es imposible por eso fue que ellos llevaron lo que había directamente al Maestro para que mirará al cielo y bendijera la comida, y no solamente fuera suficiente para alimentarlos sino que sobrara.

La impotencia a veces nos puede engañar, haciéndonos creer que no tenemos nada o no podemos hacer nada. Todos tenemos algún recurso y por poco que parezca, lo primero que debemos hacer es acudir a la fuente, a YESHUA para que el milagro empiece a pasar.


SEÑOR, aviva nuestros corazones para poner nuestros recursos, nuestras cargas, nuestras impotencia y nuestra incredulidad en TI en oración y fe; para que TU hagas conforme a tu voluntad. Amén.
Mar 6:30 – Mat 14:13 – Luc 9:10 – Ju 6:1