Es más importante hacer que decir

“Les aseguro que los que cobran impuestos para Roma, y las prostitutas, entrarán antes que ustedes en el reino de los cielos. Porque Juan el Bautista vino a enseñarles el camino de la justicia, y ustedes no le creyeron; en cambio, esos cobradores de impuestos y esas prostitutas sí le creyeron. Pero ustedes, aunque vieron todo esto, no cambiaron de actitud para creerle.” Mat 21:31-32 DHH.

Nosotros somos muy afortunados de poder tener toda la palabra de Dios a nuestra disposición. Hubo muchos que estuvieron esperando la llegada del Mesías, para que los salvara y cuando les fue anunciado no creyeron, peor aun cuando lo vieron y le escucharon, no le creyeron. Pero si hubo una generación de cobradores de impuestos, prostitutas y pecadores que, si le creyeron, se arrepintieron y le obedecieron. El Señor se nos sigue presentando hoy de muchas formas y en mi experiencia personal, le hice el quite muchas veces porque, pensaba que no lo necesitaba. Otras personas por el contrario creen que es mejor su religión y también le hacen el quite. Otros por temor, por pena, o cualquiera que sea la razón nos rehusamos a creer (mucho menos a hacer). Yeshua vino a rescatar las ovejas perdidas de la casa de Israel. (Mat 15:24). Nosotros, como decía al principio somos muy afortunados porque somos testigos de la llegada del Mesías, de su mensaje su evangelio, su resurrección, su Espíritu Santo y la salvación para todos nosotros, las ovejas perdidas de la casa de Israel.

Juan el Bautista es hoy esa persona que nos predica el evangelio, nos muestra el arrepentimiento y nos presenta a Jesús para el perdón de pecados y salvación. En esta mañana oro por aquellos que aun no han recibido el mensaje y esperan por un Juan el Bautista para que sean llamados.