Dijo también Jehová a Moisés en Madián: Ve y vuélvete a Egipto, porque han muerto todos los que procuraban tu muerte. Exodo 4:19 RVR 1960
Haber matado al Egipcio le trajo como consecuencia a Moisés vivir exiliado en el desierto durante 40 años. Moisés tenía buena intenciones cuando quería defender al hebrero del maltrato del egipcio, pero el desarrollo de la historia nos demuestra que por más buenas intenciones que tengamos, si violamos la ley, llevaremos las consecuencias del castigo. Moisés intenta ocultar su pecado, ocultando el cuerpo del egipcio en la arena. Después cuando intenta separar a dos hebreos para que no peleen, uno de ellos le dice que si lo va a matar igual que hizo con el Egipcio. Ec10:20 dice “ Ni aun en tu pensamiento digas mal del rey, ni en lo secreto de tu cámara digas mal del rico; porque las aves del cielo llevarán la voz, y las que tienen alas harán saber la palabra.” Si esto pasa con la palabra, ahora mucho más con un asesinato.
Moisés huye y pasa 40 años en el desierto, me imagino que arrepentido de su pecado y Yehová le da una oportunidad para que regrese y salve a su pueblo. Esta vez no a su manera asesinando con su mano, sino con todo el poder y la gloria que Yehová le daría para liberar a su pueblo, pero no matando, no pecando y ocultando pecados sino con paciencia, insistencia, resiliencia y mucha fe en el poder y la gloria del Señor.
Un pecado enorme, merece una consecuencia, arrepentimiento, perdón y tiempo para curar y renovar nuestra alma. Pero también necesita que Yehová aparezca y nos diga cuando regresar, que hacer y como hacer de nuevos las cosas, esta vez a su manera.