Cuando él entró en casa, sus discípulos le preguntaron aparte: ¿Por qué nosotros no pudimos echarle fuera? Y les dijo: Este género con nada puede salir, sino con oración y ayuno. Marcos 9:28-29 RVR1960
Previamente Yeshua había dicho al padre del hijo con el espíritu mudo que si creía todo le era posible y acto seguido Yeshua reprendió al espíritu y lo expulsó del muchacho.
Los discípulos después preguntaron al maestro porque ellos no habían podido sacarlo como antes lo habían hecho.
Puede ser que en nuestro caminar con el Señor, sucedan cosas maravillosas al principio y nuestras oraciones sean respondidas rápidamente, pero esto no significa que siempre va a ser así. En muchas ocasiones nos vamos a enfrentar con espíritus inmundos muy poderosos que solo con nuestra fuerza no va a ser posible alejarnos de nuestro camino. Llega un momento en las vidas que el exceso de confianza puede hacernos perder poder como le pasó a los discípulos.
Es cierto y es una realidad que tenemos el Espíritu Santo en nosotros y que este mismo puede obrar de formas maravillosas en nuestras vidas, sin embargo, para expulsar fuerzas oscuras de nuestro camino debemos profundizar con oración y ayuno para volver a la esencia misma del mundo espiritual y recobrar la autoridad por quien nos fue dada. (Mt16:19).
Cuando la lucha se pone difícil en la tierra, entonces el arma en el mundo espiritual es la oración y el ayuno.