Bautizaba Juan en el desierto, y predicaba el bautismo de arrepentimiento para perdón de pecados. Mar 1:4 RVR 1960
Juan el bautista fue el último profeta y llamado por Yeshua como el mayor que se ha levantado (Mat 11:11). La grandeza de la que habla Yeshua de Juan es su ministerio de arrepentimiento. Un ministerio que en esa época y hoy sigue tan vigente e importante para obtener la salvación. Primero vino Juan el Bautista y vino primero que Yeshua porque es necesario el arrepentimiento primero antes de conocer al Mesías.
Nadie obtiene salvación sin antes haberse arrepentido. Nadie puede conocer a Jesús/Yeshua si antes no ha reconocido sus pecados y se ha arrepentido de corazón.
Lucas 15:7 en palabras del Mesías refiriéndose a la parábola de la oveja perdida, dice “Os digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento.”
Yeshua vino a rescatar por las ovejas perdidas de Israel, y para que esto suceda debe ocurrir un paso previo al cual Juan el Bautista vino. Un corazón arrepentido es la tierra buena para que la semilla crezca y de fruto.