Es una de las palabras que más se repiten en la Biblia. ¿Parece algo sencillo, cierto? Si le preguntas a un niño si cree en los reyes magos o papá Noel, la gran mayoría responderá que sí. Es fácil, cierto. Son ellos los que les llevan regalos y han visto sus figuras muchas veces y además los padres han reforzado la idea. ¿Qué pasa cuando crecen esos niños y descubren la verdad? Para algunos es decepcionante, sin embargo, ellos se encargan de transmitir la mentira de generación en generación. La tradición se vuelve más poderosa que la verdad. Nuestra capacidad de creer nunca se pierde, de hecho fuimos creados para creer y adorar a un solo DIOS al único y al ETERNO. Pablo y Silas responden en Hechos 16:31 al carcelero “Cree en el Señor YESHUA y serás salvo”. Creer es sólo el principio de una larga travesía y lucha. Creer profundamente en YESHUA, en su verdad y como niños a diferencia de lo que comentaba al principio, jamás seremos decepcionados y caminaremos siempre en la verdad.
Juan 1:12 dice “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; 13los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.”
¿No es esto que dice Juan, maravilloso? ¿Qué por creer, por su gracia seamos levantados y nos convirtamos en sus hijos por amor a su Santo nombre? Si es verdad y créelo. Repitamos hoy y siempre, ¡!Creo en ti YESHUA!! Somos hijos de YEHOVÁ y esta es una verdad poderosa e inmutable para todos los que creemos.
Dios nos bendiga