Shalom! Paz en sus Casas!
“Basado en el privilegio y la autoridad que Dios me ha dado, le advierto a cada uno de ustedes lo siguiente: ninguno se crea mejor de lo que realmente es. Sean realistas al evaluarse a ustedes mismos, háganlo según la medida de fe que Dios les haya dado. 4Así como nuestro cuerpo tiene muchas partes y cada parte tiene una función específica, 5 el cuerpo de Cristo también. Nosotros somos las diversas partes de un solo cuerpo y nos pertenecemos unos a otros”. Romanos 12:3-4
Sabemos nosotros los hijos de Yehová que somos especiales, somos sus santos y ocupamos un lugar en la iglesia. La gracia recibida como dice el apóstol Pablo, no se nos debe subir a la cabeza y debemos tener cordura en reconocer nuestro lugar en el cuerpo del Señor. Volver a nacer en el Mesías implica por simple lógica estar bajo la dependencia de alguien. Un recién nacido muere si no está con su madre. De la misma forma nuestro Abba nos pone bajo dependencia (autoridad) de personas que nos ayudarán a crecer en nuestra fe. El apóstol nos recuerda la medida de fe para cumplir con parte en el cuerpo.
Como decía días antes, la fe es una relación infinita de confianza con el Eterno y está crecerá en la medida que nuestra relación con Yehová crezca. Entonces tranquilos, tenemos la medida justa de fe para servir en el cuerpo del Mesías. Necesitamos eso si 2 condiciones básicas que menciona Pablo. La 1ra. Humildad y 2da sujeción.
En el día de hoy pido al Eterno para que nos mantenga humildes y sujetos, pido por su bendición y la bendición de nuestras cabezas cuando vayamos a emprender un proyecto nuevo. Oro para que todo lo que hagamos sea siempre bajo la luz y bajo tu bendición Abba Kadosh.(Padre Santo).