Dios es fiel a su palabra y quiere que nosotros seamos fieles. Dios también desea que seamos fructíferos.
12 Y el maná cesó el día siguiente, desde que comenzaron a comer del fruto de la tierra; y los hijos de Israel nunca más tuvieron maná, sino que comieron de los frutos de la tierra de Canaán aquel año. Josué 5:12
Durante el paso por el desierto, el SEÑOR nos entrena, quiere que aprendamos a confiar en su nombre, en su palabra, desarrollemos, fe, lo busquemos, desarrollemos un corazón agradecido, resistamos la hostilidad del ambiente. Los soldados entrenamos duro y necesitamos disciplina, sólo eso nos garantiza estar fuertes para las batallas venideras.
El Señor a cambio, durante el entrenamiento nos da su maná y lo necesario para resistir el paso por el desierto. La duración de la travesía por el desierto dependerá de nuestra fidelidad. El verso de hoy dice que dejó de darles maná cuando llegaron a Canaán.
¿No sabes si llegaste o no a la tierra prometida?, empieza a actuar como si ya estuvieras allí. Los frutos no llegan solos, tendrás que labrar la tierra primero (a veces terrenos hostiles) trabajar duro y esperar a que los frutos lleguen. En este tiempo mientras llega la cosecha, vamos a esperar con fe, porque su palabra dice en Gálatas 6:9 No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.
Les mando un abrazo a todos, ELOHIM nos mantenga firmes y sin desmayar en el nombre de YESHUA. Amén