Entonces los judíos dijeron a aquel que había sido sanado: Es día de reposo; no te es lícito llevar tu lecho. Él les respondió: El que me sanó, él mismo me dijo: Toma tu lecho y anda. Juan 5:10-11 RVR60
Me pasó que después de haber sido sanado por el Señor, muchos me preguntaron “¿En serio usted se metió en eso?” En esos momentos no entendía sobre el día de reposo, las escrituras, Israel, el mimo Yeshua. Hoy puedo decir, que ver la luz, ser sanado es como un día de reposo, es un alivio de un gran peso y de una gran culpa. En aquel tiempo, el invalido entendió que no había mejor reposo para el que caminar y saltar de alegría y cargar la camilla donde antes yacía esperando las limosnas.
Siguiendo un poco en línea con la reflexión de ayer, el invalido nos representa a nosotros. El lecho son las excusas y que lo tiene esclavizado e inmóvil. El que lo haya sanado en Shabbat representa el descanso que viene a ser Yeshua para nosotros. Y finalmente tomar el lecho y andar es la simbolización de agarrar las excusas y tomar acción. Caminar seguir adelante. Seguro nos encontraremos con muchos que nos preguntarán y criticarán y tratarán de hacernos volver a nuestras excusas con otras excusas, nos dirán que no es licito, que no se puede y tratarán de muchas formas hacernos volver atrás. Cuando Yeshua nos dice sígueme, podemos sólo tomar dos decisiones: seguirlo (Mat9:9; Jn 21:19, 21:22) o sacar alguna excusa (Mt19:21-22; Luc 9:59; Luc 18:22). Señor ayúdanos a quitar las excusas y quejas de nuestras vidas, danos la fuerza y el coraje para caminar junto a ti.