Dios es amor

“El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. 1Cor 13:4-7 RVR1960

Amor en español viene de dos palabras en latín  “a”=sin y “Mor”=muerte. El amor por definición etimológica sería “sin muerte”, es decir con vida. La vida es lo contrario a la muerte. La consecuencia del pecado es la muerte y quien cree en Yeshua tiene vida eterna (Jn3:15; 4:14), por eso Dios es amor y quiere que nosotros vivamos de la misma forma.

En los versos de hoy Pablo nos exhorta a vivir en amor y nos da una base sólida de cómo debería ser la forma de amar de un verdadero creyente. Porque si decimos sólo amar al Señor y amar al prójimo y no ponemos obra esto que nos dice Pablo, entonces no estamos amando al Señor sino de palabra. Es mejor quien no dice lo que hace y al final termina haciéndolo que decir que lo va hacer y al final no hace nada. (Mat21:28-31).

Esta semana he venido reflexionando mucho sobre la ira, la cólera, la rabia. El verso de hoy de Pablo es muy bonito, resume como debería ser nuestro comportamiento. Obediente, humilde, bueno, recto buscando la gloria de Dios y también nos anima a no irritarnos ni tener rencor y al final a tener mucha paciencia, incluso aguantando. Estas últimas cosas en realidad muy difícil de cumplir para mi sin que se me salté el chip. Amado Abba, ayúdanos a ser cómo Tu. Sabemos que Tu eres amor y el amor es vida. Ayúdanos a dar vida a quienes están muertos y te necesitan.