Además, «no pequen al dejar que el enojo los controle». No permitan que el sol se ponga mientras siguen enojados, Efe 4:26 NTV
Terminamos esta semana con este precioso verso que Pablo escribe a los Efesios y los exhorta a no pecar cuando el enojo llegue a ellos. La ira es un mal que se debe evitar a toda costa, sin embargo nuestra naturaleza humana, nos domina y la furia se apodera de nuestras mentes. Pablo nos recomienda que si a pesar de todo, la rabia nos domina, entonces evitemos cometer pecados, porque es muy fácil ofender y decir palabras contra alguien cuando uno está enfurecido. La rabia, a algunos incluso los lleva a agredir físicamente, a otras personas incluso los hace llegar al homicidio. Como hemos estudiado recientemente, matar no es solamente el acto físico de quitarle la vida a una persona. Matar es con ira desear el mal alguien y seremos culpables de juicio. (Mat 5:21-22) y cuando la ira llega a nosotros matar se convierte en una respuesta natural de nuestros pensamientos en ese momento. (Elohim nos libre de llegar a ese punto).
Pero bueno, pero si a pesar de todo, la carne nos gana y nos enfurecemos y nos sigue ganando la carne y además pecamos; Pablo nos dice que no permitamos que el sol se ponga y sigamos enojados. Si ya la ira nos llevó al punto de la ofensa al prójimo, por ningún motivo dejemos pasar mucho tiempo antes de ir donde esa persona y pedir perdón y si aplica también restitución. (o si fuimos ofendidos, amorosamente decirle a esa persona como nos sentimos y ofrecer perdón) ¿Por qué pedir perdón antes de que caiga el sol? porque cuando pasa el tiempo, nuestra mente se justifica y se cree que está en lo correcto y el otro está equivocado y se va llenando lentamente de amargura y de sentimientos negativos hacia la persona que provocó la ira.
Evitemos enfurecernos, y si nos enfurecemos, evitemos pecar y si pecamos pidamos disculpas lo más rápido posible. Te pedimos Señor que no nos dejes avanzar en esta cadena de eventos y que tu Espíritu Santo nos alerte siempre. Amén