El Tesoro escondido

Hace varios meses cuando el Señor puso en mi camino a esta congregación, la primera palabra que me dio fue Mateo 13:44-45 

El reino del cielo es como un tesoro escondido que un hombre descubrió en un campo. En medio de su entusiasmo, lo escondió nuevamente y vendió todas sus posesiones a fin de juntar el dinero suficiente para comprar el campo..

Doy gracias a ELOHIM, porque permitió que encontrará ese gran tesoro escondido en ese campo, doy gracias por el entusiasmo que me dio en su momento y por la decisión de empezar a vender todo lo que no tenía valor para comprar el campo donde está escondido mi tesoro. A veces se nos olvida que tenemos un tesoro enterrado en un campo que espera que vendamos todo lo que no tiene valor para comprar el terreno. En otras ocasiones vendimos todo y compramos el terreno, pero no nos hemos atrevido a desenterrarlo y seguimos parados en un tesoro, pero igual de pobres. Ya sea que hayamos descubierto apenas el tesoro y estemos vendiendo lo innecesario para comprar el campo o que hayamos comprado el terrado y nuestro entusiasmo haya desaparecido, en la mañana de hoy les quiero decir que sólo nosotros sabemos dónde enterramos ese tesoro y sólo nosotros sabemos que es invaluable y sólo nosotros sabemos que vender para volver por ese tesoro.

El tesoro, El verbo hecho carne, su palabra es nuestro más grande tesoro, seguirle, ser parte de ese reino es nuestro mayor tesoro. El tesoro ya es NUESTRO, juntar el dinero para comprar el campo y desenterrarlo dependerá de nuestra decisión para vender nuestras posesiones. Esas posesiones a las cuales nos aferramos tanto y damos tanto valor son las que debemos vender para poder entrar a los terrenos de YESHUA.

No perdamos el entusiasmo, tenemos ese gran tesoro, sabemos donde está, sabemos que vender (deshacernos); bueno si no sabemos que posesiones debemos vender, pidamos entonces al Espíritu Santo, él nos dirá. 

¡Paz en sus casas!!