“Pero yo digo: aun si te enojas con alguien, ¡quedarás sujeto a juicio! Si llamas a alguien idiota, corres peligro de que te lleven ante el tribunal; y si maldices a alguien, corres peligro de caer en los fuegos del infierno” Mat 5:22 NTV
Siguiendo con el tema de la ira y el enojo. El mismo Yeshua nos recuerda las consecuencias de enfadarse, nos dice que quedaremos sujetos a juicio. Y es que cuando nos encolerizamos, perdemos la cabeza y decimos cosas para matar con las palabras. Tan cierto es lo que dice Yeshua que el código penal colombiano contempla en su art. 220 “Injuria” penas de prisión que van desde los 16 a los 54 meses y multas desde los 13 a los 1500 SMLV. Estando en calma y tranquilo, la probabilidad de injuriar a una persona, no sólo disminuye sino que además de libras de un encarcelamiento o la paga de una gran suma de dinero. Estas consecuencias en lo que tiene que ver con la ley de los hombres en el caso de Colombia. En otros países estos delitos se juzgan con severidad.
Ahora, ¿qué pasa si a la anterior injuria le agregamos una maldición? Las consecuencias no sólo las vamos a sufrir en este mundo sino en la eternidad. La palabra en Gen 12:3 dice “Bendeciré a quienes te bendigan y maldeciré a quienes te traten con desprecio”. Si algo nos enseña la Biblia es que el Señor es misericordioso, nos bendice y también es justo, y como es justo ningún pecado queda sin consecuencia.
Señor en esta mañana te pedimos que tu Espíritu Santo nos llene y nos de ese dominio y esa mansedumbre de Yeshua para poder pasar la ofensa de nuestros hermanos y enemigos.