Entonces Moisés les dijo:
—Nadie debe guardar nada para el día siguiente.
20Hubo algunos que no le hicieron caso a Moisés y guardaron algo para el día siguiente, pero lo guardado se llenó de gusanos y comenzó a apestar. Entonces Moisés se enojó contra ellos. Exo 16:19-20
La muerte, la enfermedad, el dolor, la incertidumbre, el futuro son algunos de los miedos más comunes de la humanidad. Aunque Dios ya nos ha repetido de muchas formas que o tengamos miedo que El está con nosotros, la duda siempre viene y se apodera de nuestros corazones.
Moisés les dice a los Israelitas que cada uno recoja lo que necesite y que no guarde para el día siguiente.
Como era de esperarse muchos no hicieron caso y guardaron el maná para el otro día, pero este se pudrió y se llenó de gusanos. El mismo Yeshua nos dice en la oración modelo que nos dio Danos hoy nuestro pan cotidiano. Mat 6:11. Esto tiene claro muchas interpretaciones, ya que Yeshua es el pan de vida que descendió del cielo para saciar el hambre de nuestras almas todos los días de nuestras vidas. Hoy quiero relacionar el pan de cada día también con los temores sobre el mañana. En Mat 28:20 El Maestro nos dice que estará con nosotros todos los días hasta el fin de mundo. Con estas promesas tan poderosas no vale la pena pensar en la comida física de mañana. Más importante es comer el pan de vida que desciende del cielo todos los días. Nuestra única preocupación debería ser la de comer el pan de vida que necesitamos nosotros y nuestra familia cada día.
Gracias Señor, porque me diste de comer en el desierto y me llevaste con lo justo y necesario hasta la tierra prometida.